Un buscador marcó el dominio por posible suplantación de identidad. La causa no era código inyectado ni un servidor comprometido: era el panel de control de n8n expuesto en Internet. La respuesta no fue protegerlo mejor, sino eliminar esa superficie de ataque: lo que no está publicado no se puede atacar, ni indexar, ni sondear.
El endpoint que el pipeline necesita sigue siendo público, porque su autenticidad no depende del secreto de la URL sino de una firma. Todo lo demás responde 404 — deliberadamente, y no 403: un 403 confirmaría a quien sondea que ahí hay algo protegido.
La superficie de ataque pasó de dos puntos expuestos a uno: desaparece el panel de control y queda solo el endpoint del pipeline, que acepta únicamente peticiones firmadas. n8n devuelve 404 desde Internet y solo es alcanzable por el túnel privado — sin tocar la configuración de la aplicación ni el pipeline de despliegue. Se implantó además la política de seguridad de contenido que faltaba. Revisión del buscador en curso.